En el Oriente de Asturias hay un patrimonio rico que habla de la presencia del hombre a través de todos los tiempos. En Ribadesella está la Cueva de Tito Bustillo, una de las más espectaculares del arte rupestre español comparable a Altamira, y también la de los Pedroses (con figuras de ciervos y bisontes en sus paredes).
En Cangas de Onís puede verse la Cueva del Buxu, con pinturas del Paleolítico Superior, y en Llanes está el ídolo de Peña Tú, un menhir de probable carácter funerario de la Edad del Bronce que presenta figuras que corresponden a un ídolo y un puñal grabados en la piedra y pintados de rojo junto a otras representaciones. El Santuario de Covadonga es otra cita ineludible, con la célebre Cueva de la Santina, donde se guarda la imagen de la Virgen a quien la tradición atribuye la victoria de D. Pelayo ante los árabes.
En Cangas de Onís también se encuentra el Dolmen de Santa Cruz, de la Edad del Bronce, en la cripta de una ermita del siglo VII. En Ribadedeva hay otra cueva del paleolítico, la del Pindal (Pimiango), en la que también se pueden ver pinturas y grabados prehistóricos. Y entre las dos Caravias (Alta y Baja) se encuentra el Castro de Caravia, del que se recogieron numerosas armas, herramientas y collares que se exponen en el Museo Arqueológico Provincial de Oviedo. Otras citas importantes del patrimonio asturiano que tienen a Ribadedeva como referencia son sin duda la Torre-Fortaleza de la Monarquía Asturiana que se levanta en Noriega o el Archivo de Indianos, que alberga una casa característica de la arquitectura indiana del Oriente.
Llanes, como modelo de pequeña villa costera que es, presenta numerosos vestigios histórico-artísticos como sus murallas rodeando el casco antiguo o el Torreón medieval, que es monumento nacional. En Llanes están también la Iglesia de santa María del Conceyu, de estilo gótico y un buen número de edificios singulares como la Casa del Cercáu (siglo XVI) de estilo renacentista, el Palacio de Gastañaga (s. XV) con dos ventanales románicos muy llamativos, el Palacio de los Duques de Estrada y la casa de Posada Herrera (s. XVII) que se ha convertido en la Casa de Cultura de Llanes. Hay también una iglesia románica importantísima en San Antolín, al lado de la playa y Monasterio del mismo nombre, cuya construcción se inició en el siglo XI.
En las dos Peñamelleras hay también varias visitas obligadas, como la iglesia románica de San Pedro de Plecín, del siglo IX (Peñamellera Alta), o la Capilla de San Román (Peñamellera Baja), una preciosa muestra del Románico en la región. Tampoco hay que olvidar la cueva con pinturas rupestres que se encuentra en las inmediaciones de El Mazo.